El Camino a la Inteligencia Artificial: Drones, Robots no humanoides ni de forma animal, Cerebros Artificiales, Súper Softwards y Nanobots (Un Futuro Diferente nº 12) por OSWALDO FAVERON PATRIAU

El Camino a la Inteligencia Artificial: Drones, Robots no humanoides ni de forma animal, Cerebros Artificiales, Súper Softwards y Nanobots (Un Futuro Diferente nº 12) por OSWALDO FAVERON PATRIAU

Titulo del libro: El Camino a la Inteligencia Artificial: Drones, Robots no humanoides ni de forma animal, Cerebros Artificiales, Súper Softwards y Nanobots (Un Futuro Diferente nº 12)

Autor: OSWALDO FAVERON PATRIAU

Número de páginas: 241 páginas

Fecha de lanzamiento: April 22, 2015

OSWALDO FAVERON PATRIAU con El Camino a la Inteligencia Artificial: Drones, Robots no humanoides ni de forma animal, Cerebros Artificiales, Súper Softwards y Nanobots (Un Futuro Diferente nº 12)

El Camino a la Inteligencia Artificial: Drones, Robots no humanoides ni de forma animal, Cerebros Artificiales, Súper Softwards y Nanobots (Un Futuro Diferente nº 12) por OSWALDO FAVERON PATRIAU fue vendido por EUR 9,48 cada copia. Contiene 241 el número de páginas.. Regístrese ahora para tener acceso a miles de libros disponibles para su descarga gratuita. El registro fue libre.

La Inteligencia Artificial ya está en todas partes sin que lo advirtamos: en los juegos electrónicos, los motores de búsqueda de Internet, la seguridad informática. La simbiosis entre robótica e Inteligencia Artificial cambiará revolucionará el futuro.
La Inteligencia Artificial utiliza técnicas innovadoras para resolver problemas, muy complejos. Los avances en sistemas de interpretación del lenguaje natural, sistemas de recomendación de contenido, redes neuronales, reconocimiento de patrones y visión artificial o sistemas expertos para la toma de decisiones se engloban dentro de las mejoras que la Inteligencia Artificial va acuñando.
La industria del videojuego se abarató el 2005 gracias a unos chips dedicados al procesamiento masivo de gráficos, capaces de recalcular millones de píxeles varias veces por segundo. El 2009 un equipo de investigación de Stanford se dio cuenta que estos chips podían recrear los procesos del cerebro humano, donde una neurona habla simultáneamente con millones de sus vecinas. El «Aprendizaje profundo» hizo su aparición, y con eso se empezó a hacer pensar a las máquinas; se aprovecharon técnicas como «prueba-error» y «recompensas» para obtener resultados, que fueron de lo más inesperados; se ha avanzado tanto que se logró que las máquinas usen su imaginación.
Cientos de científicos han llamado la atención sobre el peligro que supone el uso de la Inteligencia Artificial para construir armas con mente propia. Armas autónomas que puedan buscar y destruir objetivos podrían desplegarse rápidamente. No necesitan materias primas caras o difíciles de conseguir, así que serán comunes y baratas, es decir masivas. Sí a esto le sumamos la tecnología de reconocimiento facial unidas a las cámaras de video vigilancia, lo que tenemos es un sistema que posibilita cazar personas autónomamente, ya sea masivamente o en forma muy específica.
Estados Unidos es el líder de la inteligencia artificial para aplicaciones militares y civiles. Pero, China no se queda atrás. Y, hay que tener en cuenta que esta carrera no es de dos participantes, nuevos «atletas» aparecen. Y a diferencia de la Guerra Fría, que solo tenía dos actores, aquí los hay múltiples. Por ejemplo, al referirnos a EE.UU. no solo hablamos del gobierno de ese país, hay una lista de empresas y universidades que participan de la carrera por la Inteligencia Artificial. Y esta figura se repite alrededor del mundo.
Una carrera en el que la innovación y los grandes saltos tecnológicos constituyen las características más notables. Recordemos, que el desarrollo de hardware, llámese chips, está unido al desarrollo de software que nos lleva a la creación de la verdadera Inteligencia Artificial, la cual en su fase superior igualará y superará a la Inteligencia Humana. Ante toda esta nueva tecnología, donde cada actor avanza muchas veces por su lado, lo que pueda suceder resulta impredecible; es muy fácil que alguien, entre tantos, pierda el control; ¿pueden Uds. imaginarse una Inteligencia Artificial altamente desarrollada, con la capacidad de controlar armas que conlleven la tecnología de reconocimiento más avanzada?
Los proyectos relacionados con Inteligencia Artificial han movido casi 20.000 millones de dólares entre el 2009 y el mediados del 2015. El Pentágono desarrolla balas que cambian de rumbo en el aire y robots que substituyan a los humanos en cuantas situaciones peligrosas se puedan presentar. Los coches autónomos pronto circularán en nuestras calles. Los drones libran las guerras de quienes puedan fabricarlos o comprarlos. Ya hay robots en los directorios de las empresas, pronto la Inteligencia Artificial, diagnosticará enfermedades, y los robots nos irán substituyendo en las actividades más inimaginables. Cada vez habrá menos humanos en cargos de responsabilidad; sin embargo, a pesar de lo dicho, paradójicamente, lo único cierto es lo imprevisible del futuro. Dotar de sentido común a los robots, ¿tiene sentido común?